Un poco de historia de Brighton
En el Libro de Winchester de 1086 ya se cita a la localidad entonces llamada Bristelmestune, a la que se exigía un impuesto para la corona. Destruida por los franceses en 1514, sólo la iglesia de San Nicolás sobrevivió al ataque. A mediados del siglo XVIII comienza a ponerse de moda el uso medicinal del agua marina de Brighton.
Inicio del Libro de Winchester (1086), donde ya se habla de la villa de Brighton.
En 1783 el príncipe regente (posteriormente coronado como Jorge IV de Inglaterra) pone de moda por primera vez el uso de Brighton como lugar de recreo y descanso. El pueblo comienza a desarrollarse y durante todo el siglo XIX se construirá en Brighton una gran cantidad de casas elegantes para la aristocracia y la alta burguesía. En 1864 se construye el famoso Grand Hotel, y en 1866 el pier, una plataforma que se adentra en el mar y ofrece comercios y atracciones de ocio. En esta época se construye también el conocido Pabellón Real.
El majestuoso Grand Hotel de Brighton, construido a mediados del siglo XIX
En los años sesenta y setenta del siglo XX, Brighton vuelve a liderar el turismo británico, debido a su playa y a su distancia reducida desde Londres. En 2000 la localidad de Brighton recibió oficialmente de la reina Isabel II la concesión de la categoría de ciudad, lo que le confiere su propia administración territorial autónoma.